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Clemente Muriel preside la Sociedad Española de Dolor. |
La buprenorfina en parche es efectiva para el dolor intermedio
La incorporación de nuevos fármacos al arsenal de los analgésicos siempre es bien recibida, ya que supone un aumento de las posibilidades de controlar el dolor y, en consecuencia, ofrecer calidad de vida al paciente, ha destacado Clemente Muriel, presidente de la Sociedad Española del Dolor (SED), que está celebrando su congreso en Salamanca.
Los compuestos farmacológicos constituyen el principal medio de tratamiento para más del 80 por ciento de los pacientes con dolor. Este predominio sobre el resto de opciones terapéuticas, entre las que cada vez hay más técnicas de radiofrecuencia y neuromodulación, supone la continua aparición de nuevos fármacos dirigidos a conseguir una mayor eficacia en el abordaje de este síntoma. Revisar los últimos que se han comercializado en España y los que están a punto de hacerlo es uno de los aspectos centrales del congreso que la Sociedad Española del Dolor (SED) está celebrando en Salamanca.
Clemente Muriel, presidente del comité organizador y de la SED, ha destacado entre las novedades farmacológicas que se presentarán la aparición de la buprenorfina en parche transdérmico, que comenzará a comercializarse en nuestro país dentro de dos meses. "Se trata de una nueva alternativa terapéutica (introduce una vía de administración muy diferente a la oral), que está consiguiendo resultados muy positivos en Alemania y Estados Unidos" y que ha despertado "muchas expectativas" para el tratamiento de dolores intermedios, no muy severos, de tipo articular, ligamentoso, óseo y oncológico, "nunca para el dolor postoperatorio".
Sus ventajas radican en la comodidad que supone para el paciente, el contrastado efecto analgésico positivo de la bruprenorfina y la vía de administración. En este sentido, ha explicado que se trata de un mórfico que se administra colocando un parche adhesivo en la espalda o el pecho, desde donde se absorbe por vía transdérmica a la sangre y de aquí al sistema nervioso central. El efecto analgésico que produce tiene una duración de 72 horas, que contrasta con la administración diaria de comprimidos que caracteriza a la vía oral.
Grandes analgésicos
Su principal contribución, según Muriel, no será revolucionaria pero sí incrementará la lista de "grandes fármacos que tenemos para el tratamiento del dolor y eso siempre es motivo de satisfacción, porque persiguen una mejor calidad de vida para el paciente".
Lo prioritario del dolor, ha insistido el especialista, es el tratamiento con fármacos, y en este sentido, a lo largo del congreso se van a analizar otros fármacos de aparición reciente, como los nuevos COX 2 (antiinflamatorios selectivos) y otros mórficos, como el fentanilo. Además, se abordarán avances farmacológicos procedentes de compuestos no analgésicos que pueden resolver problemas de dolor. En este campo destacan los progresos introducidos por los coanalgésicos o coadyuvantes, fármacos que "se desarrollaron para otro tipo de tratamientos, pero que han demostrado una gran efectividad en el abordaje del dolor, sobre todo neuropático, ya que actúan sobre receptores o neurotransmisores implicados en el dolor".
Esta efectividad, que inicialmente no se dirigía al dolor, demuestra, según Muriel, que sigue habiendo "muchas lagunas en el importante capítulo del dolor". En este sentido, ha aludido a las dificultades de tratamiento que continúa presentando el dolor neuropático y el talámico.
Nuevas técnicas
Al margen de los medios farmacológicos, en el congreso se analizará la incorporación al tratamiento del dolor de nuevas técnicas no farmacológicas de radiofrecuencia, estimulación eléctrica y resonancia magnética-terapéutica. Así, se presentarán los primeros resultados de un estudio europeo, con 80 enfermos con dolores articulares de rodilla, y que ha demostrado unos resultados positivos del 60 por ciento. "Se trata, de un nuevo procedimiento que emplea la resonancia magnética con intensidades mínimas durante doce sesiones y cuyos primeros resultados son positivos".
Estos nuevos medios cuentan con la ventaja de ser inocuos y se están convirtiendo en un complemento a los tratamientos farmacológicos. En este sentido, ha añadido que actualmente el 80 por ciento de los pacientes se tratan con fármacos y en el resto se combinan fármacos con esas nuevas técnicas, que cada vez se están incorporando a mayor escala como complemento terapéutico.
Causas de consulta
En cuanto a las causas habituales de consulta en las unidades de dolor, el doctor Muriel ha señalado que han variado mucho en los últimos tiempos. "Hace 20 años, prioritariamente eran enfermos oncológicos (un 60 por ciento, aproximadamente) y el resto correspondía al mal denominado dolor benigno. En estos momentos se han invertido los datos: hay un 20 por ciento de enfermos con dolor oncológico, y un 80 por ciento correspondiente a dolor neuropático o músculo-ligamentoso".
En todos los casos, ha añadido, su tratamiento debe pasar por unidades específicas, compuestas por profesionales de distintas especialidades. En este sentido, Muriel ha pedido que se instaure en España el nuevo concepto de dolor acuñado recientemente por el Parlamento Europeo, que considera el dolor crónico como una enfermedad en sí misma y no como un síntoma. En opinión del presidente de la Sociedad del Dolor, la recomendación europea reconoce que "el dolor es un serio problema de salud en los países desarrollados por la mayor longevidad. Así, mientras que el dolor agudo puede ser considerado razonablemente como un síntoma de una enfermedad o lesión, el dolor crónico es un problema específico en el cuidado de salud, es decir, es una enfermedad en sí misma".