Nuevo tratamiento quirúrgico para la siringomielia, la escoliosis, la malformación de Arnold-Chiari, el kinking del tronco cerebral, el retroceso odontoideo, la impresión basilar y la platibasia idiopáticas  

 

M.B. Royo-Salvador Introducción. 

Basándonos en la tracción medular como responsable de la siringomielia idiopática (SMI), escoliosis idiopática (ESCID), malformación de Arnold-Chiari (ARCH), platibasia (PTB), impresión basilar (IMB), retroceso odontoideo (RTO), kinking del tronco cerebral (KTC), y considerando que la fuerza de tracciónedular es transmitida por el filum terminale (FT), se describe una técnica quirúrgica para la sección del FT (SFT) en tres casos de SMI, una, y una ARCH sin disrafias lumbares. 

Material y métodos.

 Mujer de 34 años con cervicobraquialgias, parestesias,Babinski bilateral, cavidad centromedular C3-C7. Varón de 26 años con cervicobraquialgias, hipoestesia en hemicuerpo izquierdo, y cavidad cervicobulbar. 

Mujer de 19 años con ESCID desde los 14, con episodios de reagudización, y 38º de curvatura dorsolumbar.

 Mujer de 67 años con intensas cefaleas, hipoestesia en manos, paraparesia y ARCH. 

Varón de 23 años con tetraparesia acusada,Babinski bilateral, anestesia EEII, SMI, ESCID, ARCH e hidrocefalia. Resulta Tras SFT: en las SMI, desaparición dela disociación termoalgésica, disestésica y álgica. En la ESCID, reducción de la curvatura a 31° en nueve meses. En la ARCH desaparición de las cefaleas, recuperación del tacto y paraparesia. Conclusiones. La SFT es un tratamiento útil y etiológicopara la SMI, ESCID y ARCH. En la ESCID, además, puede evitar el estrés medular en las reducciones quirúrgicas de las curvaturas [REV NEUROL 1997; 25: 523-530]. 

La enfermedad de medular (mielopatía de tracción debida a la anormal asincronía de crecimiento entre el neuroeje y el neurorraquis (AACNN), descrita en 1981 por Roth [2], agrupa varias patologías con una misma etipatogenia, como el descenso de las amigdalas cerebelosas, la impresión basilar, la escoliosis idiopática (ESCID) [1,2], a las que se pueden añadir también compartiendo la etiopatogenia: la SMI, el aumento del ángulo basal craneal o platibasia, el retroceso odontoideo (RTO), la angulación del tronco cerebral o kinking del tronco cerebral (KTC), algunas deformaciones del IVº ventrículo, y cierto tipo de hidrocefalia que acompaña a la SMI [3,4]. 

Esta enfermedad de tracción medular supondría la forma más simple de anomalía en el disrafismo lumbar posterior, de acuerdo con la clasificación de Fitz propuesta en 1992 [5], quien describe el cono medular anclado como la anomalía de menor grado. Todas estas patologías son tributarias de recibir el mismo tratamiento quirúrgico, según a su etiopatogenia común, la traccion.

 INTRODUCCIÓN

 La apertura del agujero occipital en la siringomielia idiopática (SMI) y en la malformación de Arnold-Chiari (ARCH) se considera el tratamiento quirúrgico actual con mejores resultados. Para algunos mejora las vías de circulación del LCR, para otros una estenosis; para la teoría de tracción medular elimina un obstáculo OBJETIVO Basándonos en la tracción medular como responsable de la SMI,ESCID, ARCH, PTB, IMB, RTO, KTC, en la que la fuerza de tracción puede ser vehiculada en su mayor parte y de forma eficaz por el FT, es esta estructura de supuesta escasa importancia la que reúne las características anatómicas, histológicas, biomecánicas y topográficas para ser la responsable de la tracción o de transmitirla a la médula espinal, consiguiendo, con su sección, detener el proceso patológico y aliviar la sin tomatología inherente a este tipo de patologías. Se describe y aplica en cinco casos una técnica quirúrgica que supone una aportación terapéutica en este ámbito de la patología de la SMI, ESCID, ARCH, KTC, RTO, IMB y la PTB, pormenorizándose resultados y conclusiones. 

MATERIAL Y MÉTODOS 

Técnica quirúrgica Los principales tiempos de la técnica quirúrgica, `sacriectomía y sección intradural del filum terminale para la sección del filum terminale (SFT), a nivel de la inserción distal intradural del FT, se realizan, a diferencia de otras técnicas (laminectomía lumbar), en la región sacra Apertura El paciente se coloca en decúbito ventral o en posición de plegaria mahometana, con una ligera inclinación cefálica, a fin de exponer la región sacra. La incisión cutánea abarca desde la espinosa de L5 hasta el inicio del surco interglúteo, lo que permite realizar una amplia exposición de la cara posterior del sacro. Mediante disección y electrocauterización se procede a disecar el tejido celular subcutáneo y a despegar las inserciones músculo-ligamentosas de la superficie dorsal del sacro. Una vez expuesta la cara posterior del sacro se colocan los separadores automáticos, a fin de estabilizar el campo quirúrgico Sacriectomía media Con el trépano manual se practica un orificio en la zona más proximal del sacro, que se amplia mediante la utilización de pinzas gubias Kerrison y Kerrison-Cloward, completándose la sacriectomía (ablación sin reposición de una porción del sacro) media. La sacriectomía debe abarcar desde S1 a S4, a fin de exponer en su totalidad el extremo distal del fondo de saco dural. Apertura dural, identificación y sección del filum terminale El FT en ocasiones se puede ver por transparencia, vibrando al percutir el extremo extradural del FT, conformando lo que podría llamarse el `signo de la cuerda', que traduce la tensión del neuroeje en la enfermedad de tracción medular. Tras la apertura dural, que se realiza en el nivel más inferior posible del fondo de saco dural, se observa como el FT se relaja parcialmente. La identificación del segmento intradural del FT se hace al ser medial y continuarse con su segmento extradural; a veces, lleva adosadas algunas raicillas coccigeas o de la `cola' que se liberan. Identificado y separado el FT se procede a su sección con ablación de un fragmento, coagulando ambos extremos del FT seccionado, ya que acostumbra llevar adosado un vaso sanguíneo, lo que también contribuye a diferenciarlo de una raíz nerviosa. 

Cierre Tras la comprobación de que la SFT es completa y realizada la hemostasia, se procede al cierre hermético de la incisión dural, a fin de evitar la aparición de ulteriores fístulas de líquido cefalorraquídeo Este cierre se realiza con una sutura continua de seda, seguido en ocasiones de la aplicación de Histoacryl o Tissucol, como pegamentos quirúrgicos, para asegurar la impermeabilización de la in cisión dural. Una vez sellada la duramadre, se procede al cierre de los diferentes planos. Los planos musculares y el tejido celular subcutáneo se cierran utilizando suturas reabsorbibles. No se deja ningún tipo de drenaje. En el postoperatorio, para prevenir las fístulas de LCR, se recomienda el decúbito prono y lateral mantenido durante siete días hasta el cierre de la duramadre y laxantes intestinales para evitar las maniobras de Valsalva. 

CASOS CLÍNICOS 

Se aplica la técnica quirúrgica de `sacriectomía y sección intradural del filum terminale en cinco casos, dos pacientes con SMI, una paciente con ESCID, otra con ARCH y un caso con SMI, ESCID, ARCH e hidrocefalia. 

Caso 1 Mujer de 34 años de edad, que presenta desde hace tres años cervicobraquialgias bilaterales persistentes, sin horario aparente, que no mejoran con medicación antiálgica habitual. Se acompañan de disestesias y parestesias con parecida topografía a las algias aunque éstas son de predominio distal,  en ambas manos. Desde hace unos meses encuentra cierta dificultad para la marcha. En la exploración neurológica destaca la existencia de signo de Babinski bilateral. La RM cervical es demostrativa de una cavidad siringomiélica centromedular que ocupa los segmentos medulares desde C3 a C7. La RM lumbar no muestra anomalías de importancia. El 20.10.93 se procede a sacriectomía posterior desde S1 a S4, mostrando un fondo de saco dural a tensión y translúcido de características normales, a través del cual se visualiza un cordón blanquecino de 2 mm de diámetro en posición estrictamente medial y parece continuar con la porción externa del FT. Se procede a la apertura de la duramadre, seccionándose y extrayendo un fragmento del FT. 

Caso 2 Varón de 26 años de edad, que presenta desde hace dos años cuadro decervicobraquialgias intensas con disestesias punzantes en hombro y en región axilar izquierda. Disestesias e hipoestesia a la temperatura en axila izquierda que se va extendiéndose como una `mancha de aceite' en el hemicuerpo izquierdo, respetando la cara y por debajo de la región umbilical. Lasalgias se desencadenaban por determinados movimientos bruscos de la cabeza. Siguió una alteración indefinida del tacto en la misma región.En la exploración neurológica destaca la existencia de una alteración de la sensibilidad de la zona descrita en la anamnesis, no precisando con claridad la temperatura de los objetos que se colocaban en dicha zona Reflejos osteotendinosos moderadamente exaltados en extremidades inferiores. La fuerza muscular segmentaria permanecía conservada, los reflejos plantares en flexión. La RM cervical reveló la existencia de una cavidad siringomiélicacervicobulbar idiopática, mostrando una cavidad intramedular, a tensión, desde bulbo raquídeo hasta los últimos segmentos cervicales medulares La RM lumbar no mostró disrafias. El 5.2.94 es intervenido mediante sacriectomía y SFT. El FT de 1,5mm de diámetro se encuentra marcadamente tenso. 

Caso 3 Mujer de 19 años de edad, afecta de ESCID diagnosticada desde los 14 años de edad, previamente su columna vertebral no presentaba ninguna deformidad. Paulatinamente, en sucesivos y frecuentes episodios de raquialgias, presenta reagudización escoliótica acompañada de contractura de la musculatura paravertebral dorsolumbar, llegando a 38º la concavidad dorsolumbar en las proyecciones preoperatorias (Fig. 3a). En la exploración física destaca la presencia de una escoliosis de concavidad dorsal izquierda, que afecta a los tres segmentos vertebrales. La exploración neurológica fue normal. La RM vertebral mostraba signos sugestivos de una médula espinal a tensión, con incipiente descenso de las amigdalas; la médula espinal se ve claramente tensa en la región cervical y cruza el espacio intrarraquídeo dorsal de una convexidad intrarraquídea a otra (Fig. 3 c), con un nivel del cono medular en el cuerpo de L1. La RM lumbar no mostró disrafias. El 17.6.94 se procede a sacriectomía y SFT, constatándose cómo el FT intradural se encuentra a gran tensión, obteniéndose su vibración tan sólo pulsando la porción extradural.

 Caso 4 Mujer de 67 años de edad que presenta, desde los 20 años, cefaleas y cervicalgias frecuentes e intensas, especialmente a las movilizaciones de la cabeza y en las maniobras de Valsalva como toser, reír y estornudar. Sensación de tirantez a la movilización de la cabeza en todos los sentidos. También presenta disestesias e hipoestesia en ambas manos, llegándolo a mostrar la paciente de una forma gráfica afirmando que no siente la presión.

Caso 5 Varón de 23 años de edad que a los 10 años, ante numerosas caídas por cierta inestabilidad del pie izquierdo, le diagnostican ESCID y al practicarle exploraciones complementarias hallaron una SMI cervical. Fue intervenido el 13.4.92 de la SMI con una craniectomía de fosa posterior y al mes se procede a una fijación vertebral `CD' dorsolumbar desde D4 hasta L3. Un año más tarde se evidenció una hidrocefalia tratándose con derivación ventriculoperitoneal. En la exploración física destaca la imposibilidad de mantener la bipedestación y la marcha por sí mismo, acusada tetraparesia con atrofias musculares especialmente en ambas manos, sedestación inestable, hipoestesia de la extremidad inferior izquierda, megacefalia, cuello corto, hiperreflexia generalizada, contracturas espontáneas y a determinados movimientos en la mano y extremidad superior izquierdas, en ocasiones también en la mano derecha. Signo de Babinski bilateral. La RM craneal, cervical y vertebral muestra la existencia de SMI en fasecolapsada ARCH, ESCID e hidrocefalia. No existían disrafias lumbares. El 15.7.96 se procede a sacriectomía con SFT de 3 mm de diámetro y con cierta dificultad para ser traccionado, dentro de un fondo de saco dural con paredes de 2 mm de grosor.

 RESULTADOS 

Caso 1 Los sucesivos controles postoperatorios mostraron la desaparición de la sintomatología preoperatoria de disestesias y cervicobraquialgias bilaterales. En el último control clínico, efectuando en febrero de 1996, los reflejos plantares fueron normales. La RM cervical control muestra la persistencia de la cavidad siringomiélica, con leve disminución de altura y ligero aumento de diámetro transversal. 

Caso 2 Durante el inmediato postoperatorio, el paciente recupera la sensibilidad térmica en la región pectoral, y del hombro izquierdo casi por completo, excepto en una pequeña zona debajo de la axila izquierda, manteniéndose de esta forma hasta el último control enfebrero de 1996. La RM cervical postoperatoria muestra un ligero aumento del diámetro de la cavidad siringomiélica con una ligera disminución de su altura. 

Caso 3 Mediante radiología digitalizada de la región dorsolumbar, se realizaron los controles radiológicos, obteniéndose a los nueve meses de la intervención la curvatura de 31º, siete grados menos que en el preoperatorio (Fig. 3b). Durante este período no serealizó ninguna rehabilitación ni se utilizó ningún corsé corrector. No presentó ningún episodio de raquialgias. 

Caso 4 La cefalea occipitocervical desaparece en el inmediato postoperatorio, incluso en las maniobras de Valsalva como al toser y reír,también la sensación occipitocervical de tirantez al movilizar la cabeza. Las manos recuperan la sensibilidad térmica y dolorosa. Desaparece la contractura de las piernas especialmente en los gemelos y también la sensación de `caminar entre algodones.

Caso 5 Se puede constatar la evolución favorable en las primeras horas; el paciente recupera el tacto de la EII, especialmente en la rodilla, tobillo y pie, donde antes no era capaz de discernir si le tocaban o no. Aparecieron contracturas espontáneas hipertónicas de las cuatro extremidades, como en etapas anteriores de sus dientes al morder sus dedos; hipoestesia a la temperatura en ambasmanos manifiesta con la facilidad con que aguantaba los enseres calientes de la cocina comparado con su familia, y las frecuentes lesiones por quemaduras en ambas extremidades superiores sin ir acompañadas de dolor. Desde joven nota una sensación extraña al caminar, `como entre algodones'. Desde hace un año se añaden contracturas en la musculatura de ambas extremidades inferiores, especialmente en ambos gemelos, y los dedos de los pies adoptan espontáneamente una actitud en hiperextensión. En la exploración física destaca la existencia de un cuello corto, hipoestesia en ambas manos y aumento moderado de los reflejos osteotendinosos de ambas extremidades inferiores, reflejos plantares en flexión. La RM craneocervical evidencia una ARCH con un descenso de las amígdalas cerebelosas más allá del borde inferior del arco posterior de átlas. No existen imágenes de cavitaciones intramedulares. La RM lumbar muestra el cono medular en el borde inferior de la vertebra L1, sin disrafias. El 3.6.96 se procede a la SFT mediante sacriectomía, hallando un FTcompuesto por cinco fascículos que se continúan con su porción extradural.

 La SFT en los cinco casos no supuso la aparición de ningún déficit, incluido el neurológico, tomando especial énfasis en la sensibilidad de la zona coccígea. Realizar sólo la sección única de la porción externa del FT no sería útil. DISCUSIÓN La descripción de un FT a tensión no es nueva. En 1956, Jones y Love describen seis casos asociados a espina bífida oculta, en los que la clínica se atribuía al anclamiento de la médula espinal. Estos autores reportan la mejoría sintomática de todos los pacientes tras realizar la SFT a nivel lumbosacro. 

Por otro lado, se ha demostrado ampliamente que la liberación de la médula espinal anclada es un tratamiento eficaz en diversas patologías. Yamada describen la fisiopatología del síndrome de la médula espinal anclada, destacando el papel de las alteraciones metabólicas medulares debidas a la isquemia inducida por la tracción en la evolución clínica y sintomatológica del proceso. 

Para analizar los efectos que tiene la tracción sobre el metabolismo neuronal este autor realizó un interesante experimento. Tomó 25 gatos a los que realizó un modelo experimental de tracción medular, consistente en aplicar un peso sobre el FT, de forma que, mediante un juego de poleas, realizase una tracción controlada. El experimento se realizó aplicando pesos de entre 1 y 5 g. El análisis de los cambios metabólicos inducidos a nivel de la médula espinal lumbar, especialmente los cambios en la razón reducción/oxidación mitocondrial, se realizó mediante la determinación del citocromo a, a3 por espectrofotometría (respuesta redox)

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