La Malformación de Chiari

 

¿Qué es una malformación de Chiari?

Una malformación de Chiari, también llamada de Arnold Chiari, es un defecto congénito (presente al nacer) en la región posterior de la cabeza donde se conectan el cerebro y la médula espinal. Existen cuatro tipos de malformaciones de Chiari, entre los que se incluyen los siguientes:

¿Cuáles son las causas de una malformación de Chiari?

Aunque la causa exacta de una malformación de Chiari aún se desconoce, se cree que un problema durante el desarrollo fetal puede ocasionar la formación anormal del encéfalo. Este tipo de malformación puede ser provocado por la exposición a sustancias nocivas durante el desarrollo fetal o quizás puede estar asociada con problemas o síndromes genéticos hereditarios.

Las teorías sugieren que los siguientes factores pueden predisponer al feto a padecer los problemas que afectan el desarrollo normal de la cabeza durante el embarazo:

¿Cuáles son los síntomas de una malformación de Chiari?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de una malformación de Chiari. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. En los lactantes y en los niños que nacen con esta anomalía, los síntomas pueden incluir:

Los síntomas de una malformación de Chiari pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica una malformación de Chiari?

Si la malformación se presenta junto con otros defectos congénitos (presentes al nacer), el diagnóstico puede realizarse cuando nace el bebé. En otras ocasiones, el diagnóstico se lleva a cabo luego de la aparición de signos y síntomas específicos y una vez que se concluyeron los exámenes de diagnóstico. El médico obtiene los antecedentes prenatales y de nacimiento completos del niño y además puede preguntar si existen antecedentes familiares de cualquier problema médico. También averiguará acerca de las etapas del desarrollo, como por ejemplo, a que edad el niño se sentó, gateó o caminó, ya que la malformación de Chiari puede estar asociada con otros trastornos neuromusculares. El retraso en el desarrollo a menudo requiere un seguimiento médico más exhaustivo para poder así evaluar los problemas subyacentes.

Durante el examen, se mide la circunferencia de la cabeza del niño y se la compara con una escala que determina los rangos normales y anormales.

Entre los exámenes de diagnóstico que pueden realizarse para confirmar el diagnóstico de una malformación de Chiari se pueden incluir los siguientes:

Tratamiento para una malformación de Chiari:

El tratamiento específico para una malformación de Chiari será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:

El control médico consiste en exámenes físicos frecuentes y pruebas de diagnóstico para supervisar el crecimiento y el desarrollo del encéfalo, la médula espinal, el cráneo y la columna vertebral.

Es posible que algunos de los tipos de malformación de Chiari requieran cirugía para aliviar la presión en la cabeza o en la región cervical o para asistir en el drenaje del exceso de líquido cefalorraquídeo del encéfalo. Es importante saber también que muchos de estos tipos de malformaciones graves pueden poner en riesgo la vida del niño.

Se brinda información y se indica a los padres que estén alertas ante la aparición de cualquier cambio que pudiera afectar el estado neurológico del niño, entre los que se incluyen los siguientes:

Consideraciones de por vida para un niño con una malformación de Chiari:

En general, apenas nace el niño, no se comprende la magnitud de los problemas asociados con una malformación de Chiari, que se manifiestan a medida que el niño crece y se desarrolla. Los niños que nacen con este trastorno requieren exámenes y pruebas de diagnóstico frecuentes para monitorizar el desarrollo de la cabeza a medida que crecen. El equipo médico trabaja con mucha dedicación junto con la familia del niño y le brindará información y asesoramiento para mejorar el estado de salud y el bienestar del paciente.

Es posible también que el médico le recomiende asesoría genética para obtener información acerca del grado de recurrencia de la malformación de Chiari y de los exámenes disponibles.